Por: Verónica Fernández

“A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.” Madre Teresa de Calcuta

Fui a recoger a mis hijos al colegio y vi a un par de señoritas literalmente acostadas en el pasto de camellón esperando a que sus papás las recogieran… me llamo la atención, bueno no es que yo sea muy vieja y recuerdo que solíamos sentarnos en las jardineras a platicar en mis tiempos de preparatoria… pero ¿acostadas? …pasé por otro grupo de jóvenes y escuche entre risas como su comunicación verbal se reducía a unas cuantas palabras altisonantes… sin ningún mensaje.

Y esto es la educación privada pensé…

Hace algunos años, cuando tenía diez y ocho, tuve la oportunidad de irme de intercambio a Boston, aún recuerdo como me sorprendió ver esa hermosa ciudad llena de jóvenes de todo el mundo… me encantaba observar la elegancia de las personas portando sus abrigos en invierno e invariablemente leyendo mientras se trasportaban en el metro.

Tristemente ahí empecé a tener conciencia de que mi educación hasta ese momento dejaba mucho que desear con respecto a mis compañeros, creo que desde ahí empezaron mis deseos de superación en todos sentidos.

Han pasado muchos años, muchas historias, muchas ciudades… los deseos de superación continúan, ahora cuento con mejores motivos:

Mi país, por supuesto, quiero lo mejor, sé que hay gente muy buena y tenemos excelentes intenciones.

Y el otro son mis hijos, ¿quién no quiere darles un mejor entorno a sus hijos?

¿Qué hacer? ¿Cómo? …desde mi pequeña trinchera.

El problema es la falta de educación, la falta de los valores… respeto, dignidad, prudencia y por otro lado la carencia evidente de competencias de comunicación, que era lo que yo observaba.

Una gotita de agua, no importa pero hay que hacer algo para rescatar todos esos valores que nos hacen mejores personas y más humanos.

Te contaré poco a poco la historia  que aún se sigue escribiendo…

Puedes leer la segunda parte… https://soymodaless.wordpress.com/2012/06/07/desde-mi-trinchera-segunda-parte-2/

Anuncios