Por: Vicente Molina

“Valor que se necesita para levantarse y hablar, pero también es lo que se requiere para sentarde y escuchar. “ Winston Churchill

En español, el plural en masculino implica ambos géneros. Así que al dirigirse al público NO es necesario ni correcto decir “mexicanos y mexicanas”, “compañeros y compañeras”, “hermanos y hermanas” etc, como los verbosos Fox y Calderón pusieron de moda por ignorantes y hoy en día otros ignorantes (tanto políticos, como comunicadores) a nivel nacional por TV continúan con el error. 

Decir ambos géneros es correcto, SOLO cuando el masculino y el femenino son palabras diferentes, por ejemplo: “mujeres y hombres”, “toros y vacas”, “damas y caballeros” etc.

Ahora viene lo bueno: Detallito lingüístico… ¿Presidente o Presidenta? 

Aprendamos bien el español y de una vez por todas: 

NO ESTOY EN CONTRA DEL GÉNERO FEMENINO, SINO DEL MAL USO DEL LENGUAJE. POR FAVOR, DÉJENSE YA DE INCULTURA, DESCONOCIMIENTO U OCURRENCIA: ¿Presidente o Presidenta? 

En español existen los participios activos como derivados verbales: Como por ejemplo, el participio activo del verbo atacar, es atacante; el de sufrir, es sufriente; el de cantar, es cantante; el de existir, existente; etc.

¿Cuál es el participio activo del verbo ser?: El participio activo del verbo ser, es “ente”. El que es, es el ente. Tiene entidad. Por esta razón, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le agrega la terminación ‘ente’. 

Por lo tanto, a la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independientemente de su género.

Se dice capilla ardiente, no ardienta. Se dice estudiante, no estudianta. Se dice adolescente, no adolescenta. Se dice paciente, no pacienta. Se dice comerciante, no comercianta. Se dice cliente, no clienta.

Dilma Rousseff, actual Presidente de Brasil, ha recibido las felicitaciones del Presidente Calderón y su Gobierno, como “Presidenta electa”, no por motivos ideológicos, sino por ignorancia de la gramática de la lengua española. 

Un mal ejemplo sería: La pacienta era una estudianta adolescenta sufrienta, representanta e integranta independienta de las cantantas y la velaron en la capilla ardienta ahí existenta.
Que mal suena ahora Presidenta, ¿no?
Es siempre bueno aprender de qué y cómo estamos hablando. 

Pasemos el mensaje a todos nuestros conocidos latinoamericanos, con la esperanza de que llegue a los Pinos, para que esos ignorantes por lo menos hagan buen uso de nuestro hermoso idioma. 

Vicente Molina.
Licenciado en Castellano y Literatura
(y no en Castellana y Literaturo).

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