Por: Anita San Martin

“Estaba furioso de no tener zapatos; entonces encontré a un hombre que no tenía píes, y me sentí contento de mi mismo.” Anónimo

La vida no es justa, pero de todas maneras es buena, esta frase la leí en un libro hace poquito, no pude estar más de acuerdo con ella y entonces,  cuando piensas que todo es bueno, la vida te demuestra que puede ser maravilloso.

Creo que mucho de todo lo que nos pasa tiene que ver con nuestra actitud ante la vida, las decisiones que tomamos desde que despertamos, desde si despertamos y recibimos el día como una oportunidad más para hacer algo grande con él o si nos quejamos por todo lo que tenemos que hacer, el tráfico, el sol tan caliente y un sinfín de cosas para las que somos buenísimos en quejarnos.
Porque no en lugar de decir “Tengo que ir al trabajo” aprendemos a decir “Puedo ir al trabajo” o “Puedo manejar” o “Puedo comer” o “Puedo caminar” o simplemente hoy “Puedo despertar”, llenar nuestra vida de puedos, en lugar de tengos.  ¿Qué se puede esperar de un día que comienza teniendo que levantarse? ¿No te parece que es mejor empezar el día dando gracias porque pudiste levantarte? Esto lo aprendí cuando empecé a ir de voluntaria al CRIT, yo quejándome de tener que caminar bajo el sol, cuando muchos de esos pequeñitos lo que más desean es caminar o algunos otros caminan con ayuda de aparatos que a veces lastimaban un poco y ellos siempre están con una sonrisa que ilumina hasta el más oscuro rincón. 

Si un día se te cierra una puerta, la solución no es romperte la cabeza dando contra ella, sino preguntarte si no habrá, al lado de ella o en la misma dirección, alguna otra puerta por la que puedas pasar. Hay ocasiones en la vida en que vemos las cosas un poco borrosas, sin pies ni cabeza y a lo mejor lo que tenemos que hacer es verla desde una perspectiva diferente, alejarnos un poco o mirar desde otro lado para poder ver lo que está sucediendo y poder enfrentar las cosas con la mejor actitud.

La vida es un conjunto de cosas que nos pasan, no tenemos control sobre ellas, pero sobre lo que si tenemos control es sobre nuestra actitud frente a ese conjunto de cosas, recuerda que como dice una frase, tu actitud determina tu altitud. No te acerques a la vida con los puños cerrados, apretados. Abre tus manos. Entra en la vida con inmensa inocencia, deja que las bendiciones lleguen a ti, deja de quejarte por la lluvia y observa esa hermosa flor que adorna tu jardín y que gracias a esa lluvia está comenzando a crecer. ¿Cómo ves el vaso, medio lleno o medio vacío? Las personas solemos calificar las cosas como buenas o malas en la medida en que estas nos hayan afectado de manera positiva o negativa a través de nuestras experiencias. Una experiencia no es buena ni mala en sí misma, somos nosotros quienes la categorizamos como tal. El filosofo Sapinoza decía: “Descubrí que todas las cosas que me infunden miedo no tenían nada bueno ni malo, excepto hasta el punto donde la mente las afectaba”.

Creo que podemos empezar asumiendo una buena actitud si cada vez que alguien nos pregunte ¿Cómo estás? En lugar de contestar, “Estoy” o “Bien” lo cambiamos por un “Excelente” o “Mejor Imposible” 

No siempre habrá un sol deslumbrante que te haga los días calurosos, pero recuerda que hasta en los días nublados puedes aprender. La vida es un viaje salvaje y maravilloso, en ocasiones habrá caos, en otras calma, lo importante es que te ponga s un casco y rodilleras y aunque la cuesta arriba sea dolorosa y cansada, jamás dejes de subir.

Gandhi dijo: “La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo les quiero; que todos son malos, si yo les odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente es enojona, si yo soy enojón; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido. La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí. El que quiera ser amado, que ame”.

En la vida todo es cuestión de actitud y ésta es el aroma de tu corazón, si la actitud apesta significa que el corazón no está bien… ¿Cómo está tu actitud hoy? Recuerda  que la vida es 10% lo que nos pasa y 90% cómo reaccionamos ante lo que nos pasa… en pocas palabras, estamos a cargo de nuestras actitudes. ¡Cambia tu actitud y cambiarás tu vida!

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