Por: Nacho Alcocer

Infinidad de veces he escuchado decir a todo tipo de personas “ya crece” “madura” y por mucho tiempo traté de encontrar la relación entre ambas acciones sin ningún éxito…

Con el paso de los años soy yo ahora quien dice a sus alumnos “crece por favor” o “madura por el amor de Dios” y así, al decirlo, de repente, caí en cuenta que, como a mi me lo decían, ahora yo lo repetía a diestra y siniestra.

Hoy, comprendo muchas cosas que atribuimos a esas palabras y que, sin embargo, desde mi muy personal punto de vista, no son exactamente lo que debiesen ser ni transmiten lo que debieran…

¡Crecer! es caer, tropezar, equivocarse, cometer errores o, dicho de una forma coloquial, es “meter la pata”…

Crecer es llorar por lo perdido, por lo irrecuperable, por los fracasos y sus consecuencias que, al igual que nuestras acciones, son solo responsabilidad de nosotros mismos.

Crecer es aprender a creer, en todo, en los padres, en los mayores, en los maestros, en la vida, en el nombre que cada quien le de a su Dios, pero, en especial y la más importante: ¡En nosotros mismos! Creer en uno mismo es la prueba contundente para mostrar que hemos crecido, como personas, como hijos, como hermanos, como estudiantes, profesionistas, como seres humanos…

Crecer es creer, crear, tener valor, atreverse, ir más allá, dar un paso más…

Creer es simplemente aprender a decir “sé que puedo, sé que quiero, sé que habré de lograrlo” o, al menos, “sé que habré dado todo mi esfuerzo por conseguirlo…”

En cambio madurar, según yo, es un concepto que se asocia con comportamiento, con estilo, responsabilidad…

Madurar, socialmente, es “volverse adulto”. Decirle a un joven ¡Madura!, es decirle, “vuélvete como la sociedad necesita que seas, como tu familia quisiera que fueras, o como tú mismo esperas que debes ser…”

Madurar es, socialmente hablando, el resultado que se espera de uno, de manera personal e individual, es el vestir de acuerdo a tu educación, trabajo, profesión… es el actuar de acuerdo a cada ocasión, es el comportarse siempre al nivel para decir, sin palabras y con ejemplos: ¡Conozco mi lugar en este mundo, y sé muy bien como llevarlo…!

Crecer, es interior, es dentro de nosotros mismos, es mas espiritual que social, es mas intrínseco que extrínseco…

Madurar es vestir como necesitamos vestir, es hablar como requerimos hablar, es comportarse como se debe de acuerdo a lugar y circunstancia, con propiedad, estilo y educación.

Sin embargo, ni el crecer ni el madurar nacen o aparecen de la nada, no son molares que caen para volver a surgir, por ello, no se deben imponer ni se deben de exigir sin antes recapacitar para recordar que se deben encausar, que se deben de enseñar, que se deben inculcar.

Vivir es ser tú mismo como has deseado siempre ser… en libertad… Madurar es la vestimenta, el corte de cabello, la forma de ser y actuar, de responder e interactuar… vivir como se ha soñado vivir, siempre y cuando, al madurar, se respeten las normas de conducta sociales, que siempre deben de dictarse y cumplirse en pos de una vida segura, justa, equitativa y libre.

Crecer es ser quien has querido ser, pero sabiendo que a toda acción corresponde una reacción, que a todo acto personal le corresponden consecuencias; es saber quién eres, hacia donde vas, qué harás de tu vida, cómo habrás de manejarla…

Crecer es ser un mejor hombre, una mejor mujer. Crecer es aprender a decir no, a decir sí, a decir después, a decir jamás, a defenderse y a defender nuestros derechos, nuestros sueños, nuestros ideales…

Madurar es ser tú de tal manera, que aunque no hubiera normas sociales y de conducta, tu forma de ser, actuar, reaccionar, desempeñarte, te haga digno de ser seguido e imitado como buen ejemplo.

Crecer es decidir… Madurar, es comprender…

Motivemos y eduquemos a nuestros jóvenes con armas poderosas, como lo es a través del ejemplo real, honesto y sincero, a través de la entrega de las herramientas necesarias y la confianza indispensable para que puedan crecer… Y dejemos que cada quien encuentre en ello, el camino que habrán de usar y seguir para madurar socialmente y, con ello, llegar a ser los grandes hombres y mujeres que seguros estamos, llegarán a ser…

Anuncios