Por: Anita San Martín

“Ten en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos.” Dalai Lama

RIESGOS, a mi parecer es una palabra bastante fuerte y que acá entre nos, he evitado toda mi vida, me gustan las cosas que se planean, que se meditan, pensar los pros y contras de todo y de pronto me di cuenta que por pensar de esa manera he dejado de vivir momentos o hacer cosas que quizá hubiera disfrutado muchísimo.

Hace mucho leí que los jóvenes vivimos usando el acelerador y el freno, la verdad siempre he usado más el freno, nunca me fui de pinta, nunca discutí, nunca he caminado bajo la lluvia porque seguramente me voy a enfermar y siempre termino enfermándome aunque no me moje, creo que son contadas la veces en mi vida que he hecho algo loco o fuera de mi rutina. No se trata tampoco de pisar el acelerador y vivir una vida desenfrenada, se trata de encontrar un equilibrio que nos permita vivir una vida llena de aventuras, de cosas que contarles a nuestros nietos, de decir la regué o me enamoré de quien no debía pero aprendí, creo que se trata simplemente de VIVIR.

Y escribiendo esto me vienen a la mente las llamadas tres reglas simples de la vida:

  1. Si no persigues aquello que quieres, nunca lo conseguirás.
  2. Si no preguntas, la respuesta siempre será NO.
  3. Si no das un paso adelante, siempre estarás en el mismo sitio.

No puedo estar más de acuerdo con esto, no podemos ir “viviendo” con un caparazón como escudo protector para que nada nos haga daño. Una vez un amigo me dijo: “Si te toca que te amen, te van a amar, si te toca que te lastimen lo van a hacer” (en asuntos del amor mi escudo protector es ultra mega fuerte) y creo que no pudo haber usado mejores palabras para hacerme entender. No puedo, ni tú, ni nadie, ir frenando las situaciones de la vida, de todo se aprende, todo lo que pasa nos permite avanzar, ser hoy mejores personas de lo que fuimos ayer y mañana de lo que somos hoy. No frenes momentos de diversión, puesto que en aquellos momentos de tristeza estos aparecerán en tu memoria y te llenarán de sonrisas para ayudarte a enfrentar el dolor, no frenar al amor, no frenar el aprendizaje, no frenar a que la vida llegue y nos regale momentos mágicos con personas mágicas, recuerda que vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada.

Muchas veces tenemos miedo…Miedo de lo que podríamos no ser capaces de hacer. Miedo de lo que podrían pensar si lo intentamos. Dejamos que nuestros temores se apoderen de nuestras esperanzas y decimos que no, cuando queremos decir que sí, nos callamos cuando queremos gritar.

Si no crees que cada día es importante, prueba a perderte uno. Deja de frenar un poquito y pisa un poquito más el acelerador; haz algo que nunca hiciste, atrévete, olvídate que te están mirando, intenta la jugada imposible, corre el riesgo, no te preocupes por ser aceptado, no te conformes con ser uno más.  Como escuché ayer: “Dejar de vivir una vida de mantenimiento y vive una vida de atrevimiento”  No sé tú, pero yo ya no quiero seguir siendo solo una espectadora, viendo como otros, los que si toman riesgos, viven plenos, lloran, ríen, aprenden, se caen, se levantan, pero sobre todo VIVEN.

Reír es correr el riesgo de parecer tonto.
Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.
Acercarse a otro ser es arriesgarse a comprometerse.
Mostrar emoción es arriesgar que se te conozca.
Someter a la gente tus ideas y sueños, es ponerlos en riesgo.
Amar es correr el riesgo de no ser correspondido.
Vivir es arriesgarse a morir.
En toda esperanza hay el riesgo del desespero. En todo intento, el
riesgo de fracasar.
Pero los riesgos se han de tomar, porque el mayor peligro en esta
vida es no arriesgar nada.
Porque el que nada arriesga, nada hace… nada tiene… nada es.
Tal vez puedas ahorrar el sufrimiento y dolor, pero a fin de cuentas,
no puedes aprender, ni sentir, ni cambiar, ni crecer, ni amar, ni
vivir.

Rompe tu caparazón, sal al mundo, enamórate, atrévete a ser diferente, atrévete a ser tú…después verás que a veces es necesario pisar el acelerador, finalmente es la única forma de avanzar y como dice una frase “No se puede dar marcha atrás, la esencia de la vida es ir hacia adelante. En realidad, la vida es una calle de sentido único.”

 “Si tomas riesgos, podrías fallar. Pero si no tomas riesgos, seguramente fallarás.

El riesgo mayor de todos es no hacer nada.”

VIDEO ¡Pierde el miedo!

Anuncios