Por: Gerardo Ponce

“La diversidad es realmente lo único que tenemos en común. Celebrémosla todos los días.”

En los pasados meses nos vimos sumergidos en un ambiente lleno de personas que no piensan como nosotros, las cuales a punta de ataques tratan de defender su postura o sus preferencias, hablando específicamente electorales, no es bueno ser un fanático, y la agresión no es una buena arma para argumentar algo o tratar de imponer una opinión.

Es cierto que es molesto cuando alguien opina lo contrario a ti y te agrede, por eso debemos recordar la tolerancia, sin ella el mundo sería un caos, mucho más de lo que ya lo es, créeme.

Hay que ser tolerantes con los demás independientemente de sus opiniones, si esa persona te agrede por pensar diferente, es su problema, no el tuyo, trata de ser indiferente y mantener tu punto de vista, tu postura, tus modales, caer en la agresión es caer al nivel de esa persona.

Las diferencias enriquecen la sociedad, imagina por un momento un lugar donde todos pensemos igual y tengamos las mismas ideas, ¿Qué aburrido no crees?

Es por eso que sigo aportando para este proyecto de modales, que es una forma de protesta para los que no tienen esa cultura, esa visión, esa educación. Fomentemos el amor, el respeto, la amistad y sobre todo la paz, que mucho le hace falta a nuestro México.

Si quieres seguir leyéndome, tengo varios post publicados en este blog y en el mío el cual también te invito a visitar y opinar: http://gerardoponce.wordpress.com/

 ¡Buena vibra!

Gerardo Ponce (@Gera_PS)

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Por: Verónica Fernández

“Nadie piensa, donde todos lucran; nadie sueña, donde todos tragan.”José Ingenieros

Recuerdo a mi abuelo,  un hombre sabio, por su edad, por sus principios, por su cultura… mi abuelo era un hombre alegre, que disfrutaba de los placeres sencillos de la vida, un hombre de familia, lo recuerdo con un especial gusto por la mitología griega, la astronomía, el vino de mesa y por la música todo tipo  en especial la clasica.

Lo recuerdo disciplinado todos los días se levantaba a las 4:00 am a estudiar, cuando salíamos a la calle debíamos de hacerlo con una ó dos horas de anticipación mínimo por que no había quien no se detuviera a saludarlo, cuando estudie la licenciatura, no hubo un maestro mío que no me dijera que mi abuelo fue  su maestro y que era un hombre grande…  ¿En qué se mide la grandeza del hombre?…  Para mí en todo lo que puse en el primer párrafo…  Hoy puedo decir llena de orgullo por mi abuelo… fue un político interesado por el bien estar de la gente y puedo decir algo que es muy importante para el país que tenemos hoy… mi abuelo fue  un hombre HONRADO… la prueba de lo que digo además de tener una vida sencilla, jamás viajo por ejemplo y no dudo que lo hubiera disfrutado muchísimo, pero su salario como “servidor público” por supuesto que no alcanzaba para eso, en toda su vida solo  hizo su casa, una casa sencilla de clase media, vivió y murió sirviendo a su pueblo.

SI mi abuelo  fue de ese partido político del que hoy todos se quejan, y muchos culpan por el México que tenemos hoy…  sí creo que mi abuelo fue un hombre excepcional… Me pregunto ¿En qué momento cambio todo?, ¿Qué cambio, los hombres, el partido, los intereses, los valores, los principios?… Creo que difícilmente un hijo de un político de hoy puede sentir el orgullo de honradez de su padre, la clase politíca dicen los que saben, es la  que tiene la imagen más negativa en nuestro pais.

Pero quién tira la primera piedra… el político corrupto que solo ve sus propios intereses, el que vende su voto por una targeta ó unos cuantos pesos, sin importarle que llegue a poder una persona nefasta, el funcionario de casilla al que le llegan al precio, el reportero que se deja comprar, el oponente que también quiere llegar al poder  por encima de los demás y que tampoco sabe respetar, el que insulta, el intolerante…  el que no hace nada… ¿Quién? , ¿Quién peor? Sí, estamos de luto por el México que tenemos que hemos hecho cada uno de nosotros  con nuestras  acciones… desde nuestra propia trinchera.

Eso es lo que somos y ese es el gobierno que nos merecemos, un gobierno corrupto eligido por un pueblo corrupto,  porque no hay civismo, no hay valores, no hay democracia, no hay ética, no hay principios…

Yo me consideró apolítica no milito en ningún partido, soy muy conservadora para los liberales y muy liberal para los conservadores…  Soy una simple ciudadana y me da vergüenza la política de mi país, y con sinceridad no se a donde vamos a llegar, pero definitivamente no es el país que me gustaría para mis hijos.

¿Quién ve la luz? ¿Qué me diga por donde ahora?… Yo creo que el problema  de nuestro país es de fondo, la educación en valores es fundamental,  una educación que se tiene que dar en el seno de una familia y por ello hay que luchar a favor de la familia no en contra de ella. Una educación qué incluye a todos…  si no hubiera quien vendiera su voto, no hubiera quién lo comprara.

Y tú… ¿A quién crees responsable del México de hoy?

Por: Anita San Martín 

“Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo…. del miedo al cambio.” Octavio Paz

Hace unas semanas, en mi trabajo nos dieron un curso sobre “El cambio” como aceptarlo y adaptarlos a él. La verdad es que aunque el tema me pareció interesante, apenas y puedo entender completamente lo que significó en mi vida. Pensé que los únicos cambios a los que debía enfrentarme era el hecho de aprender a vivir sin mi papá o el de tomar la responsabilidad de dividir los gastos con mi hermano que antes pertenecían a mi papá, sin embargo no imaginaba todos los cambios que se me venía. Decirle adiós a compañeros de trabajo, cambiar de jefe, de oficina, adquirir nuevas responsabilidades, aprender a trabajar a un ritmo más acelerado del que ya lo hacía y algunos otros que estoy segura irán saliendo.

Aferrarnos a una situación que ya paso es quedarnos parados, y en la vida quien no se renueva, quien no avanza, se rezaga.  El cambio es necesario para el crecimiento personal. Lo saca de la rutina, le da un nuevo comienzo y le provee de una oportunidad para reevaluar el rumbo que lleva. Si te resistes al cambio, en realidad te estás resistiendo al éxito. Aprende a ser flexible o aprende como vivir con tus fracasos.

Cambiar asusta, da miedo, pero una vez que el cambio llega no podemos escapar de él, ni negarlo. Nos da miedo porque se presenta como una situación desconocida con la que no estamos familiarizados, entonces nos enojamos o nos deprimimos en lugar de tomar el toro por los cuernos y empezar a trabajar por aceptarlo y adaptarlo a nuestro entorno de vida. En particular ahora que se me han presentado todos estos cambios en mi trabajo, primero me asuste, luego me deprimí y por último me enfurecí y me pasé un par de días pensando en irme, en renunciar, en tirar la toalla, quejándome de todo lo que estaba aconteciendo y quizá en ese lapso perdí tiempo valioso para  avanzar en mis actividades diarias, para proponer soluciones, para concretar decisiones y entonces escuché a una señora decir que muchas veces nos pasamos la vida como víctimas de las circunstancias que nos tocan vivir, en lugar de hacer algo con ellas. Creo que tiene mucho que ver con lo que podemos denominar “el círculo de comodidad”. Es decir, todo aquello en lo que te sientes cómodo y que intentas perpetuar, porque cualquier cambio significa incertidumbre, inseguridad, incomodidad y otros muchos sentimientos relacionados con la propia capacidad de afrontar la vida en sí misma y todo lo que tiene de avance y evolución. 

El cambio es lo único constante en la vida. Resistirse al cambio es resistirse a la vida. Sencillamente, no funciona. Sin embargo no todos los cambios son deseables, no nos da lo mismo un cambio que otro. Y es ahí donde podemos intervenir con nuestro poder de decisión y acción conduciendo los cambios, para orientarlos al rumbo que nos importa. Esto puede ser una tarea a veces simple, a veces complicada.

Una vez leí que lo que tenemos que hacer frente a un cambio es, primero COMPRENDERLOS COMO NATURAL, y segundo ACEPTARLOS COMO NECESARIOS. Sin cambios no hay crecimiento, no hay desarrollo.

No puedo hacer nada contra los cambios que se están dando en mi vida, en primera porque mi papá no va a regresar, la muerte es algo natural, él solo se adelantó por lo tanto debo aceptarlo y adaptarme a esta nueva vida, en segunda; mi ex jefe no va a volver, no voy a poder quedarme en mi antigua oficina y no voy a poder seguir en mi “zona de confort”, así que debo aceptarlo, ver todos estos cambios como una nueva oportunidad para aprender  a trabajar con todo tipo de personas, para aprender y tomar responsabilidades que como alguien me dijo ya sea que en este o en otro trabajo me van a servir enormemente como experiencia. Finalmente el cambio es inevitable, el crecimiento es opcional.

“El cambio es, en sí mismo, la verdadera base de nuestra continuidad como personas. Sólo lo que puede cambiar puede continuar”. James Carse

Por: Verónica Fernández

“Casi todas las cosas buenas que suceden en el mundo, nacen de una actitud de aprecio por lo demás.” Dalai Lama.

Cuando era niña, tenía la tía que quizá todos tenemos, una tía que se consideraba a si misma de un nivel social más alto, desde mi perspectiva (de abajo ya que era niña), mi tía era muy guapa y refinada, tenía una hermosa casa, a la que no nos invitaba muy seguido, ya que parecía temía se le fuera a ensuciar, así que las invitaciones eran a su jardín o terraza, cuentan que alguna vez invito a su sala y pidió que se quitaran los zapatos antes de entrar ya que su alfombra era blanca…   

Yo creía que esos eran los “buenos modales” de la “gente de sociedad” y claro no me gustaban… me parecían fríos, y hasta groseros, prefería la informalidad pero llena de calidez que se vivía en mi casa.

Pasaron los años… asistí a una boda y me toca de lado izquierdo un señor que en quince minutos logro que yo comprendiera a la perfección la importancia de los buenos modales… empezó a comer el pan desde antes que llegaran los alimentos; claro, confundió los cubiertos y me dejo sin plato para el pan; se paro para tomar la sal que estaba en el centro de la mesa redonda y con su saco tiro las copas; al comer el pan con mantequilla disfrutaba la intención de toda la mesa ya que nos contaba alguna anécdota al mismo tiempo que dejaba ver el pan en su boca que se mezclaba con el agua que ocasionalmente bebía, para ese momento ya las morusas de pan estaban por todos lados; en los platos, el mantel, la ropa, el agua… un desastre.

Yo lo observaba atónita, pensando si algún día me habré comportado así,  y no me percate, ya que el señor en verdad no se daba cuenta de lo molesto que era para todos los demás.

Creo que no nos damos cuenta de la importancia de los modales hasta que nos toca en la vida alguien que nos hace el favor de recordarnos la importancia de estos para la convivencia diaria, las señoras que gritan, las que se meten en las filas, las personas que se chupan los dedos, los tiran basura en la calle, ésta puede ser una lista interminable.

Por el contrario que agradable conocer a alguien que con su presencia nos hace sentir especiales, cómodos… ¿les ha pasado? esa persona que nos hace sentir que somos mejores personas solo con estar a su lado, sabe que decir, sabe escuchar, hace las preguntas adecuadas, en general esa persona que pareciera tiene un imán y no nos queremos apartar de su lado, como si el sol brillara más en su compañía.

Hoy estoy convencida que los modales no tienen nada que ver con clases sociales, definitivamente tienen que ver con educación, con calidad humana, ya que la persona que se ocupa de sus modales es porque piensa en los demás antes que en sí misma, y está interesada en generar un entorno más agradable y positivo.

Te has puesto a pensar… ¿cómo te comportas tu?, ¿eres como mi tía? pensándote superior y tratando a los demás como si fueran menos, ó no has puesto interés al tema y eres ese compañero que nadie quiere tener cerca…

Siempre vale la pena reflexionar, lo mejor de este tema es que el comportamiento se puede modificar, solo se necesita voluntad.

Estoy segura que todos tenemos áreas de oportunidad en las que podemos mejorar… solo es cuestión de identificarlas pero ese ya será tema de otro post.

Solo recuerda, “Los Buenos modales son la expresión de lo mejor que cada uno tiene en su corazón para dar a los otros.”

Por: Verónica Fernández

“A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltar esa gota.” Madre Teresa de Calcuta

¿Qué puedo hacer yo?… fácil criticar al gobierno, a los maestros a los otros padres… si pero YO que voy a hacer para mejorar esto que veo lleno de necesidades y…  ¿por qué, no?…  hay que verlo positivo… de oportunidades de cambio.

Bueno primero pues con que cuento,  mi carrera soy licenciada en administración,  en ese tiempo estaba estudiando la maestría en educación, cuento con mi experiencia laboral he sido coordinadora de la carrera de hotelería, coordinadora de relaciones públicas, he impartido clases de etiqueta, protocolo, organización de eventos, y muchas en relación a los valores.  También con mi experiencia de vida… mi esposo se dedica a la hotelería y durante 20 años que tengo de casada, lo he acompañado en su carrera, hemos vivido en 10 ciudades diferentes y por su trabajo… (Esta es la parte difícil  ;D ) me ha tocado a acompañarlo a “checar” muchos restaurantes y hoteles; en varias ocasiones también nos ha tocado vivir dentro de los hoteles. Tengo mis convicciones claras, mis valores,  tengo mi familia… y pues no más.

Se puede pensar es mucho, es poco… pues es lo que hay… ganas muchos deseos de hacer algo.

Finalmente fue mi trabajo de tesis de la maestría  al que le llame “Imagen Integral de la Juventud” para mí fue juntar todo lo anterior  mi experiencia, estudios, valores pero sobre todo mis ganas de poner esa gotita en el inmenso mar. Y dar una respuesta a esa necesidad que yo observo en la sociedad, lo veo como una ayuda para las mamás que interesadas en dar lo mejor a nuestros hijos nos encontramos con una lucha con las redes sociales, medios de comunicación y parece que nuestra vocecita se va apagando entre tanto ruido exterior, por eso la presencia  del proyecto en las redes sociales aportando valores e ideas en positivo. Lo veo como una ayuda para las escuelas e instituciones educativas ya que toco temas que no se ven dentro del currículo escolar pero que sin embargo ayudan de forma indirecta a evitar problemas como el bulling, problemas alimenticios (obesidad, bulimia y anorexia) y en general promueve los valores de cortesía que nunca sobran para tener un mejor ambiente escolar.

El resultado se llama modaLess que quiere decir, menos moda  y más educación, modales, cortesía, la principal intención es promover valores, pero de una forma no tradicional, de una forma que en mi humilde opinión sea atractiva, así que integre a un gran equipo: una estilista profesional, una nutrióloga y una consultora de imagen.  Adaptamos el sótano de mi casa e hicimos un aula, usamos la cocina de mi casa y también toman clase de cocina, integramos temas de comunicación no verbal y oral, en general les damos herramientas para que se puedan desarrollar con seguridad en cualquier ambiente, sintiendose seguras tanto de su interior como de su exterior, buscamos rescatar a la “dama”, estoy convencida que esos valores no se deben perder y que muchas mamás piensan como yo.

Soy madre ante todo y  pensé que a mí me hubiera encantado que alguien me diera esa ayudadita, como les digo a las mamás de las niñas que asisten al curso seguramente no les voy a enseñar nada diferente de lo que tu les dices, pero soy otra persona y a esa edad muchas veces no escuchan lo que les dice su mamá, pero si ponen atención a las amigas ó a los medios de comunicación. La idea es aprovechar esa oportunidad y crear un ambiente educativo atractivo, así que de verdad la pasamos bien… tanto que ya hicimos un grupo de mamás, las niñas salían contentas y les contaban a sus mamás lo que veíamos, así que nos organizamos y también ha sido una experiencia muy hermosa y enriquecedora.

Esto es lo que yo hago, lo que siento debo hacer, lo que me toco hacer desde mi pequeña y humilde trinchera,  con  amor y  procurando siempre dar lo mejor de mí, con que se logre un pequeño cambio  en positivo siento que habrá valido la pena más que sentarme a quejar de mi entorno.

¿Qué opinas? me gustaría mucho saberlo. Puedes leer “Desde mi Trincera” (Primera parte) https://soymodaless.wordpress.com/2012/04/06/desde-mi-trinchera-porveronica-fernandez/

Por: Gerardo Ponce

 

“Nada resulta más atractivo en un hombre que su cortesía, su paciencia y su tolerancia.” 

Marco Tulio Cicerón.

 

Desgraciadamente y aunque suene muy trillado, recuerdo como decían mis abuelos, en mis tiempos había respeto a los mayores, éramos más educados bla bla bla… pues me he dado cuenta que tienen razón, actualmente la mayoría de las personas nunca muestran un gesto de amabilidad o agradecimiento, lo cual empeora en las nuevas generaciones, yo creo que no cuesta nada decir gracias si alguien tiene un detalle contigo, y a veces quizás ni eso, tal vez con sólo una sonrisa bastaría.

En el automóvil es lo mismo, parece que todos fuimos educados para pelear a ver quien pasa primero, quien no deja que lo rebasen, quien llega más rápido etc. Yo soy de los que sí, manejo un poco rápido pero respeto las señales, no me paso los altos, me formo para poder dar vueltas, cedo el paso en cruceros y a peatones, aunque muchas veces ni las gracias te dan, aún así lo hago y como dicen: “no queda en mí”.

Yo creo que nada nos cuesta ser amables, ser educados, demostrar nuestros valores, ¿cómo? con cosas simples, pide las cosas por favor, usa un tono de voz amable, da las gracias, sonríe, no te metas en las filas, no interrumpas cuando alguien esté hablando, no grites o trates mal al personal de servicio, si te ceden el paso agradece, si no te dejan meter en un carril con tu auto fórmate y no pelees, si siempre tienes prisa mide tus tiempos, en el transporte público cede tu asiento a personas mayores o mujeres embarazadas. Si vas a abrir la boca para insultar mejor permanece callado.

Pero el propósito de este post es principalmente recordar que debemos rescatar estos valores y fomentarlos en los niños, ellos son el futuro y así como van creo que muchos valores se perderán paulatinamente. Hagamos conciencia y eduquemos a los pequeños. 

Por: Nacho Alcocer

Infinidad de veces he escuchado decir a todo tipo de personas “ya crece” “madura” y por mucho tiempo traté de encontrar la relación entre ambas acciones sin ningún éxito…

Con el paso de los años soy yo ahora quien dice a sus alumnos “crece por favor” o “madura por el amor de Dios” y así, al decirlo, de repente, caí en cuenta que, como a mi me lo decían, ahora yo lo repetía a diestra y siniestra.

Hoy, comprendo muchas cosas que atribuimos a esas palabras y que, sin embargo, desde mi muy personal punto de vista, no son exactamente lo que debiesen ser ni transmiten lo que debieran…

¡Crecer! es caer, tropezar, equivocarse, cometer errores o, dicho de una forma coloquial, es “meter la pata”…

Crecer es llorar por lo perdido, por lo irrecuperable, por los fracasos y sus consecuencias que, al igual que nuestras acciones, son solo responsabilidad de nosotros mismos.

Crecer es aprender a creer, en todo, en los padres, en los mayores, en los maestros, en la vida, en el nombre que cada quien le de a su Dios, pero, en especial y la más importante: ¡En nosotros mismos! Creer en uno mismo es la prueba contundente para mostrar que hemos crecido, como personas, como hijos, como hermanos, como estudiantes, profesionistas, como seres humanos…

Crecer es creer, crear, tener valor, atreverse, ir más allá, dar un paso más…

Creer es simplemente aprender a decir “sé que puedo, sé que quiero, sé que habré de lograrlo” o, al menos, “sé que habré dado todo mi esfuerzo por conseguirlo…”

En cambio madurar, según yo, es un concepto que se asocia con comportamiento, con estilo, responsabilidad…

Madurar, socialmente, es “volverse adulto”. Decirle a un joven ¡Madura!, es decirle, “vuélvete como la sociedad necesita que seas, como tu familia quisiera que fueras, o como tú mismo esperas que debes ser…”

Madurar es, socialmente hablando, el resultado que se espera de uno, de manera personal e individual, es el vestir de acuerdo a tu educación, trabajo, profesión… es el actuar de acuerdo a cada ocasión, es el comportarse siempre al nivel para decir, sin palabras y con ejemplos: ¡Conozco mi lugar en este mundo, y sé muy bien como llevarlo…!

Crecer, es interior, es dentro de nosotros mismos, es mas espiritual que social, es mas intrínseco que extrínseco…

Madurar es vestir como necesitamos vestir, es hablar como requerimos hablar, es comportarse como se debe de acuerdo a lugar y circunstancia, con propiedad, estilo y educación.

Sin embargo, ni el crecer ni el madurar nacen o aparecen de la nada, no son molares que caen para volver a surgir, por ello, no se deben imponer ni se deben de exigir sin antes recapacitar para recordar que se deben encausar, que se deben de enseñar, que se deben inculcar.

Vivir es ser tú mismo como has deseado siempre ser… en libertad… Madurar es la vestimenta, el corte de cabello, la forma de ser y actuar, de responder e interactuar… vivir como se ha soñado vivir, siempre y cuando, al madurar, se respeten las normas de conducta sociales, que siempre deben de dictarse y cumplirse en pos de una vida segura, justa, equitativa y libre.

Crecer es ser quien has querido ser, pero sabiendo que a toda acción corresponde una reacción, que a todo acto personal le corresponden consecuencias; es saber quién eres, hacia donde vas, qué harás de tu vida, cómo habrás de manejarla…

Crecer es ser un mejor hombre, una mejor mujer. Crecer es aprender a decir no, a decir sí, a decir después, a decir jamás, a defenderse y a defender nuestros derechos, nuestros sueños, nuestros ideales…

Madurar es ser tú de tal manera, que aunque no hubiera normas sociales y de conducta, tu forma de ser, actuar, reaccionar, desempeñarte, te haga digno de ser seguido e imitado como buen ejemplo.

Crecer es decidir… Madurar, es comprender…

Motivemos y eduquemos a nuestros jóvenes con armas poderosas, como lo es a través del ejemplo real, honesto y sincero, a través de la entrega de las herramientas necesarias y la confianza indispensable para que puedan crecer… Y dejemos que cada quien encuentre en ello, el camino que habrán de usar y seguir para madurar socialmente y, con ello, llegar a ser los grandes hombres y mujeres que seguros estamos, llegarán a ser…

Por: Eunice Villagrán

“Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia.” -Paulo Coelho-

¡Hola!!!

Antes que nada, mil gracias Vero por la oportunidad de hacerme parte de tu espacio y compartir con amigos algunas ideas locas que tengo, me presento: Me llamo Lorena Eunice (aunque me gusta más Eunice), soy Mercadóloga, hija, hermana, amiga, y sobre todo feliz, agradecida de lo que Dios envía a mi vida día a día y atenta de todo lo que pueda aprender.

Ahora si ¡Empezamos!

La motivación,  ya sabemos que por concepto es “el señalamiento o énfasis que se descubre en una persona hacia un determinado medio de satisfacer una necesidad, creando o aumentando con ello el impulso necesario para que ponga en obra ese medio o esa acción, o bien para que deje de hacerlo. La motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta.”

¿Sin motivación que puedes hacer? … considero, que nada, ¿con motivación? ¡TODO!!!! A veces despertamos y nos levantamos de la cama pero en realidad ¿a dónde vas?? … me dirás que vas a la escuela, quizá al trabajo o en ocasiones solo porque “alguien” dijo: “Ya es hora, levántate”, pero en realidad estamos seguros de ¿cuál es la fuerza que hizo que nos levantáramos?, personalmente no voy al trabajo, siempre trato de decir y creerme que voy al lugar donde puedo hacer lo que más amo en la vida, ser Marketera, cuando es fin de semana y tengo que levantarme de mi cama no es porque TENGO que lavar o TENGO que hacer cosas en casa, simplemente porque quiero disfrutar el día, preparar mi ropa para que cuando me la ponga yo me vea más linda o limpiar y acomodar cosas en mi casa porque quiero que se vea bonito y pueda lograr un espacio agradable para mí y mis visitantes, no te voy a decir que vivamos en un mundo de colores y corazones rondando nuestra vida o que seamos como los club de optimistas, simplemente descubre en ti la fuerza que logra que día a día puedas ser mejor persona, pensemos mas allá de lo que somos y tenemos. Mi fuerza es Dios, mi familia, mi carrera, mis amigos y sobre todo mi felicidad.

Te voy a dejar una tarea… cada día en cuanto tus pies toquen el piso para levantarte un día mas de vida, plantea un objetivo que consideres te haga sentir bien y feliz, quizá visitar a un amigo, un familiar, acabar temprano tu tarea o trabajo; y cuando estés por acostarte al final del día reflexiona si lo lograste, eso te hará sentir bien, y con ganas de plantearte nuevos objetivos día con día. No es difícil y nos ayudara en mucho.

¡Gracias!!  Sígueme en @Lorishi 

Por: Anita San Martin

“Estaba furioso de no tener zapatos; entonces encontré a un hombre que no tenía píes, y me sentí contento de mi mismo.” Anónimo

La vida no es justa, pero de todas maneras es buena, esta frase la leí en un libro hace poquito, no pude estar más de acuerdo con ella y entonces,  cuando piensas que todo es bueno, la vida te demuestra que puede ser maravilloso.

Creo que mucho de todo lo que nos pasa tiene que ver con nuestra actitud ante la vida, las decisiones que tomamos desde que despertamos, desde si despertamos y recibimos el día como una oportunidad más para hacer algo grande con él o si nos quejamos por todo lo que tenemos que hacer, el tráfico, el sol tan caliente y un sinfín de cosas para las que somos buenísimos en quejarnos.
Porque no en lugar de decir “Tengo que ir al trabajo” aprendemos a decir “Puedo ir al trabajo” o “Puedo manejar” o “Puedo comer” o “Puedo caminar” o simplemente hoy “Puedo despertar”, llenar nuestra vida de puedos, en lugar de tengos.  ¿Qué se puede esperar de un día que comienza teniendo que levantarse? ¿No te parece que es mejor empezar el día dando gracias porque pudiste levantarte? Esto lo aprendí cuando empecé a ir de voluntaria al CRIT, yo quejándome de tener que caminar bajo el sol, cuando muchos de esos pequeñitos lo que más desean es caminar o algunos otros caminan con ayuda de aparatos que a veces lastimaban un poco y ellos siempre están con una sonrisa que ilumina hasta el más oscuro rincón. 

Si un día se te cierra una puerta, la solución no es romperte la cabeza dando contra ella, sino preguntarte si no habrá, al lado de ella o en la misma dirección, alguna otra puerta por la que puedas pasar. Hay ocasiones en la vida en que vemos las cosas un poco borrosas, sin pies ni cabeza y a lo mejor lo que tenemos que hacer es verla desde una perspectiva diferente, alejarnos un poco o mirar desde otro lado para poder ver lo que está sucediendo y poder enfrentar las cosas con la mejor actitud.

La vida es un conjunto de cosas que nos pasan, no tenemos control sobre ellas, pero sobre lo que si tenemos control es sobre nuestra actitud frente a ese conjunto de cosas, recuerda que como dice una frase, tu actitud determina tu altitud. No te acerques a la vida con los puños cerrados, apretados. Abre tus manos. Entra en la vida con inmensa inocencia, deja que las bendiciones lleguen a ti, deja de quejarte por la lluvia y observa esa hermosa flor que adorna tu jardín y que gracias a esa lluvia está comenzando a crecer. ¿Cómo ves el vaso, medio lleno o medio vacío? Las personas solemos calificar las cosas como buenas o malas en la medida en que estas nos hayan afectado de manera positiva o negativa a través de nuestras experiencias. Una experiencia no es buena ni mala en sí misma, somos nosotros quienes la categorizamos como tal. El filosofo Sapinoza decía: “Descubrí que todas las cosas que me infunden miedo no tenían nada bueno ni malo, excepto hasta el punto donde la mente las afectaba”.

Creo que podemos empezar asumiendo una buena actitud si cada vez que alguien nos pregunte ¿Cómo estás? En lugar de contestar, “Estoy” o “Bien” lo cambiamos por un “Excelente” o “Mejor Imposible” 

No siempre habrá un sol deslumbrante que te haga los días calurosos, pero recuerda que hasta en los días nublados puedes aprender. La vida es un viaje salvaje y maravilloso, en ocasiones habrá caos, en otras calma, lo importante es que te ponga s un casco y rodilleras y aunque la cuesta arriba sea dolorosa y cansada, jamás dejes de subir.

Gandhi dijo: “La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo les quiero; que todos son malos, si yo les odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente es enojona, si yo soy enojón; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido. La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí. El que quiera ser amado, que ame”.

En la vida todo es cuestión de actitud y ésta es el aroma de tu corazón, si la actitud apesta significa que el corazón no está bien… ¿Cómo está tu actitud hoy? Recuerda  que la vida es 10% lo que nos pasa y 90% cómo reaccionamos ante lo que nos pasa… en pocas palabras, estamos a cargo de nuestras actitudes. ¡Cambia tu actitud y cambiarás tu vida!

Por: Anita San Martín

“La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas.” Aristóteles

En los últimos días he andado cargada de trabajo, porque en parte si tengo muchisisimo que como digo comúnmente “me quiero volver chango” pero creo que también es porque he empezado a utilizar el trabajo como un mecanismo de defensa para no pensar, para no sentir, para ocuparme en algo. Y puede que funcione, pero de pronto me di cuenta que he dejado de lado a mis amigos, que fuera de mis amigos de la oficina a los que quiero mucho y que me han ayudado enormemente en este proceso, casi no he visto a nadie, a lo mejor porque no quiero que me pregunten ¿cómo estoy? porque estoy segura que me conocen quizá más de lo que yo pueda conocerme y eso significaría poner el dedo en la llaga.

He empezado a utilizar frases como “Salgo cansada del trabajo” “No tengo hora de salida” “Hoy no puedo” y muchisisimas más que en definitiva son una serie de negaciones.

Y entonces como por arte de magia escuche una frase que me ha hecho reflexionar bastante “Tu trabajo no te atenderá cuando estés enfermo, pero tus amigos si.” Y Recordé cuando mis papás se fueron de viaje esta vez, yo dije que no podía acompañarlos porque tenía mucho trabajo y era más que imposible que me dieran días de permiso, así que me limité y dije que no iba, después muchos ya sabrán la historia, mis papás tuvieron un accidente, mi papá falleció, yo falte días al trabajo y el trabajo siguió, la empresa no se cayó, el trabajo salió de cualquier modo y yo, yo estuve rodeada de tantas personas que sin duda me quieren mucho, tanto apoyo de quien menos lo espere, nunca estuve sola, estuve rodeada de MIS AMIGOS, el mundo siguió girando sin mí y mis amigos, hicieron que mi mundo siguiera girando. “Un Verdadero Amigo es alguien que te conoce tal como eres, comprende dónde has estado, te acompaña en tus logros y tus fracasos, celebra tus alegrías, comparte tu dolor y jamás te juzga por tus errores.”

Aunque no lo crean siempre presumo de no entrar dentro del dicho de que a los amigos se les cuenta con los dedos de una mano, la verdad es que a mí me faltan dedos para contar a mis amigos, Dios me ha dado la dicha de estar rodeada de muchos ángeles, que sin ninguna obligación me han ofrecido sus alas para volar cuando las mías están rotas. Como ahora por ejemplo, que aunque me la he pasado del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo, no hay día que no vea un mensajito de alguno deseándome buenas cosas y muchas bendiciones, dicen que cuando estas arriba tus amigos saben quién eres, pero cuando estas abajo tú sabes quiénes son tus amigos, creo perfectamente saber quiénes son los míos.

Sin amigos, no existe la alegría de poder compartir, el reír, el llorar, un lugar de calma en alguna situación de dolor, de desesperanza cuando no encontramos las respuestas, cuando la vida nos aplasto y quebró sin previo aviso. Un amigo es aquel siempre estará del otro lado del teléfono, de la computadora. Nuestra vida es vivible en parte gracias a los amigos.

Compartir la vida con nuestros amigos, es una manera de potenciarnos como seres humanos hacia la eternidad a través de los sentimientos y emociones más genuinos, es aprender a ser generosos de corazón, es aprender a dar, es jamás dejar de crecer como seres humanos, es buscar de alguna manera, muchas veces, la fortaleza en nuestra debilidad, porque cuando un amigo no pide algo y estamos mal, por más que mal estemos, no lo podemos defraudar o dejarlo desamparado frente a un problema. Tener amigos es un compromiso, con nosotros mismos, con la vida, con nuestro amigo, es estar ahí, siempre. La base de la amistad, son los sentimientos y esos sentimientos son los que pintan el mundo de los humanos con los colores del arco iris, cuando ese mundo muchas veces, solo está pintado de gris o de blanco y negro.

Probablemente mi trabajo sea importante, ahora más que nunca, pero mis amigos lo son más. Así que de ahora en adelante creo que tengo que ir haciendo un espacio para todos y cada uno, acostumbrarme a que si me van a preguntar que como estoy es porque me quieren y se preocupan, recordar que el día que yo me enfermé o tenga que pasar por una situación parecida habrá muchas manos con un pañuelo para secar mis lágrimas, muchos brazos reconfortantes para abrazarme y muchos ojos para decirme con una mirada lo importante que soy para ellos.
Así que no significa que descuidaré mi trabajo, simplemente que mi propósito de ahora en adelante será dedicar un espacio para ver y platicar con aquellas personas que hoy por hoy siguen haciendo mi vida maravillosa.

Y para ti ¿Qué significa un amigo? ¿De verdad estas siendo un buen amigo? Si no, ¿qué esperas?, así como yo, nunca es tarde para recordar la importancia de la amistad.

“Todo mundo quiere tener un buen amigo, pocos se toman la molestia de ser uno.”